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martes, 22 de diciembre de 2015

Un voto de confianza

Y mi última entrada (sí, última, que todo lo bueno se acaba, y en este caso no iba a ser menos) va dedicada a esas enfermeras que nos aguantan, que nos enseñan y a las que a veces hacemos perder un tiempo muy valioso.

Es verdad que todos somos diferentes, así que no habrá dos enfermeras iguales; y que todo el mundo tiene un mal día, pero lo que me gustaría decir y de lo que me di cuenta en mi experiencia hospitalaria es que tu actitud ante las prácticas, y el futuro mundo profesional que conlleva, depende mucho de tu enfermera responsable.

Estamos en prácticas, lo que significa que no somos unos expertos en la materia, por lo que habrá muchas cosas, por no decir prácticamente todas (que por lo menos un termómetro sabemos poner) que no sepamos hacer. Aún hay algo peor que eso, que no es peor, pero sí más difícil de entender para algunas enfermeras, no nos saldrá perfecto ni a la primera, ni a la segunda, ni incluso en la tercera, aunque el refrán nos intente engañar diciendo que "a la tercera va la vencida".

Esta profesión se aprende sobre todo practicando, porque no sirve de nada saber que la insulina es secretada por las células beta de los islotes de Langerhans del páncreas, si luego nunca tuviste delante un bolígrafo de insulina y no sabes ni dónde ni cómo utilizarlo. Es verdad que hay teoría y conceptos que saber y tener muy en cuenta también, eso es innegable, pero el mayor peso de la enfermería recae en la práctica.

Así que lo que quiero pedir, es un poco de consideración, que vosotras ya pasasteis por nuestro lugar y sabéis lo que es (aunque a algunas no os acuerde, o no os quiera acordar).

También es verdad que la mayoría son encantadoras, amables y atentas, y que yo siempre tuve enfermeras de esas. Que es muy raro encontrarse a disgusto, pero ese "raro" puede tocarle a alguien el primer día y desanimarlo por completo.

Y bueno, como no es un testamento (aunque lo parezca), tengo que ir acabando, así que, futuras enfermeras, aprovechad las prácticas todo lo que podáis, porque cuando se terminan se echan de menos y te arrepientes de no preguntar algo o no pedir hacer eso otro que hacía la enfermera (porque muchas veces se trata más de preguntar si puedes, que de esperar a que te dejen). La parte buena es que al fin podremos dormir sin tener que madrugar.


Un placer escribir experiencias, anécdotas y alguna que otra cosa más de información.

Una patología frecuente pero desconocida: Crohn

En esta entrada quisiera aclarar un poco lo que es la enfermedad de Crohn, ya que es muy habitual que las personas que la padecen y vienen a la consulta se quejen de su poco conocimiento y de que la gente ponga esta cara cuando alguien habla de ella.


A pesar de este desconocimiento, es una enfermedad frecuente y que suele afectar predominantemente a personas jóvenes que están en épocas de la vida de plena actividad laboral, estudiantil, etc. Debemos destacar el hecho de que es una enfermedad crónica, por lo que una vez que aparece, la persona tiene que aprender a vivir con ella durante toda la vida, cosa que no es nada sencillo al principio. La aparición de esta patología no se puede determinar con exactitud, debido a que el origen de la misma es desconocido, aunque sí existen una serie de factores de riesgo, como puede ser el tabaco (que también empeora la evolución de la enfermedad).

Se caracteriza por causar inflamación en el sistema digestivo (desde la boca hasta el ano, aunque lo más común es la afectación entre el final del intestino delgado y el principio del intestino grueso), y los síntomas que pueden manifestarse son dolor abdominal, sangre en las deposiciones, diarrea, cansancio, pérdida de peso, entre otros. A pesar de ser crónica y tener todas estas afectaciones, la enfermedad de Crohn presenta brotes y períodos con ausencia de síntomas, cuya duración es variable según la genética, la dieta y, en general, el estilo de vida de quien la padece (a veces son inevitables aunque te cuides lo mejor posible). El tratamiento intenta controlar todos estos síntomas, permitiendo una mejoría en la calidad de vida.


Después de todo esto, espero haber conseguido que entendieseis un poco mejor lo que significa padecer esta patología, y comprender más también a las personas que luchan día a día para vivir con ella y piden un poco de solidarización y solidarización con sus problemas.

lunes, 21 de diciembre de 2015

A typical day in...digestivo

Ya se comentaba días atrás en este blog, pero debo reafirmarlo, los lunes no están hechos para coger vías.

Un lunes las venas se esconden, menguan y se hacen imposibles de pinchar, eso o que todas las personas con malas venas se ponen de acuerdo para hacerte aún más complicado el primer día de semana. Aunque también cabe la posibilidad de que tú no tienes las ganas necesarias ni la fuerza de voluntad propia de los viernes, que también se deben controlar, porque con esas atraviesas vena, hueso y el brazo entero si no te das cuenta.

Tu cara de lunes por la mañana

Aparte de las vías también está el tema de la llegada de medicación, que tarda mucho más de lo normal. Hay que reconocer que a veces lo agradeces, ya que tienes tiempo más que de sobra para acomodar a todas las personas, pesarlas, mirar la tensión, la frecuencia cardíaca, la temperatura, poner las vías y empezar con la premedicación. Pero normalmente eso no lo piensas, porque lo que te interesa es salir a una hora razonable y poder comer a la hora de las personas normales, y no hacer una mezcla de horarios que no sabes si comes, meriendas o incluso si desayunas. Luego dicen que se deben realizar 5 comidas diarias, algo imposible en la vida enfermera.

Una vez terminados todas las medicaciones, hay un parón grande, en el que tranquilamente pueden llegar 50, como no venir nadie. Hoy fue de los segundos, por lo que aprovechamos para ir a la lavandería a cambiar un uniforme, aunque solo fuese por salir de allí y hacer algo. Resulta que la lavandería, está en el piso -5, lo que significa que si vas por un ascensor normal de los de la entrada solo llegas al -2, y si vas por los de ir a planta, solamente al -4, así que la ubicación de la lavandería es un misterio.


Entonces acompañas a la enfermera, y te lleva por atajos y lugares por los que tú nuca irías, más que nada porque tienen un cartel de "personal autorizado" en la puerta, pero claro, tú ya eres personal autorizado aunque solamente sean 5 semanas de autorización y de prácticas. El camino finaliza delante de un ascensor apartado de cualquier lado, ese que parece el típico ascensor de las películas de miedo pero que, sin embargo, llega a las -5, y no tienes otra opción. En la -5 la sensación de película de terror no decae: paredes de cemento, frío típico de la Antártida y tuberías al descubierto por todos lados. Por suerte sales de allí sin más problema que el del límite de una hipotermia, problema que se resuelve rápidamente al llegar a la consulta, cuyas temperaturas pueden llegar al modo de sabana Africana.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Diferentes tipos de venas

Como digestivo va de coger vías, lo importante es saber encontrar la vena, y pincharla bien, para ello lo primero es diferenciarla, y en esta entrada os relataré un poco los diferentes tipos de venas que existen.

En primer lugar están las venas de la gente del gimnasio, esas de las que te enamoras en cuanto las ves porque sabes que acertarás a la primera.


Una variante son las venas por falta de masa muscular, las cuales también ves, aunque aquí lo que te preocupa es no romperle el brazo a la persona mientras le pones la vía.

También están las "venas varilla", que son las finitas que casi ni ves, y rezas para que sobresalgan al poner el compresor.


También tenemos las invisibles, que son las que sientes, y sabes que están ahí porque la notas, pero que es experta jugando al escondite, ya que ni con el compresor sobresale para que la veas. Este tipo de venas se siente con la práctica.


Otras son las "venas bailarinas o bailonas" esas que bailan más que yo saliendo un sábado y que al intentar clavarles la aguja, se ponen a bailar bachata y se desvían. Un consejo, cuando sientas unas así, avisa a la enfermera experta.


Y si en el brazo no encuentras ninguna, siempre nos quedará el dorso de la mano, aunque esas venas serán un poco más dolorosas.

Último cambio (por fin)

Llega el momento de otro cambio, algo a lo que aún no te acostumbras del todo. Estás una semana en cada cosa (o 2 en algún caso), tiempo suficiente para aprender dónde están situadas las cosas, saber lo qué se hace allí e intentar hacerlo (todo lo que sea posible). Lo que resumiendo es más o menos como, una vez de que sabes como van las cosas y te empiezan a salir, te cambian, y te sientes como si acabaras de estamparte contra una pared.



Así que esta vez me tocaba ir a digestivo, algo de lo que no tienes ni una idea de como va ni de lo que se hará allí. Piensas que es donde dan de comer a la gente, porque con ese nombre, poco más puedes imaginar, pero no, se trata sin embrago de poner tratamientos intravenosos. Normalmente hay gente con la enfermedad de Crohn o con colitis, aunque también se pone hierro o corticoides intravenosos.

Lo bueno de esta semana es que a las enfermeras más o menos ya las conocía, ya que ostomías y digestivo están prácticamente al lado, por lo que esta primera impresión ya estaba superada. Para que me entendáis, esto normalmente supone más tiempo para coger confianza, que termina en tardar un poco más en empezar a hacer cosas tú sola.

A pesar de ir a gusto antes de saber lo que hay en digestivo y de saber también que es tu último cambio, eso de madrugar sigue siendo el mayor esfuerzo de tu vida. Dicen que hay dos clases de personas, y yo soy de los del B, aunque en vez de 5, ya voy por 10 alarmas para no quedarme dormida mientras suena alguna.


Y aunque me gusten las prácticas y sean algo que recordaré siempre con una sonrisa, de vez en cuando no está de más un largo descanso, como lo serán estas Navidades que ya están a la vuelta de la esquina.

Go preventive

Mira que nos avisaron, que es muy fácil pincharse con una aguja... Que vosotros pensaréis: "hay que ser tonto para pincharse". Pues en parte sí y en parte no. Que la enfermería es un trabajo arriesgado, sobre todo si hay objetos punzantes tan próximos a nosotros, tanto a veces que buscan nuestra carne, nuestras venas. Que tú solo quieres pinchar a los demás, pero las agujas parece que realmente solo quieren pincharte a ti. 
Ese día ocurrió eso, no a mi, por suerte, sino a una compañera de prácticas. Nada más enterarnos nos fuimos directas al clínico  (también nos sirvió de excusa para irnos una hora antes). Una vez llegamos al otro hospital, ya que allí se encuentra preventiva, y tras realizar todo el papeleo y hablar con el enfermero y la doctora al cargo, le mandaron hacer una analítica. Muy bien, todo perfecto. El caso fue que se pinchó al retirar una aguja de un boli de insulina. Lo que hizo mi compañera fue apretar el dedo para que sangrase todo lo que tenia que sangrar y lavarse muy bien con agua y jabon y desinfectarlo. Por último, protegerlo bien. Al parecer la señora a la que se le había inyectado la insulina no padecía nada grave, estaba allí recuperándose de una operación simplemente. 

Bueno, pues cuando entramos en la sala de enfermería, me empieza a decir el enfermero: "venga, vas a pinchar tú, aquí tienes el alcohol, gasas, ponte unos guantes...". Yo, os lo juro, flipando. Si lo sé no la acompañaba. Aparte que ella misma me dijo previamente que solo tenía dos venas buenas. Por suerte se le notaba bien y el pinchazo fue acertado. 

A partir de ese día tanto yo como ella tenemos el máximo cuidado cuando retiramos las agujas de insulina, que parece que no, pero es más fácil de lo que todos os pensáis, de verdad, y os puede arruinar la vida. Tanto si alguno va a estudiar enfermería o si se os da por ser drogadictos (espero que no) mucho ojo con las agujas, no se comparten ni se reutilizan nunca, y cuando digo nunca, es nunca, y cuanto más lejos de uno, mejor.

Aquí os dejo una imagen de esas agujas, para que os hagáis una idea aquellos que no las conocéis:

Hablemos de vacunas

Para terminar hablando de preventiva, me gustaría hablar un poco del tema de las vacunas, así que, por no varíar, la OMS dice que se entiende por vacuna cualquier preparación destinada a generar imunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos. Lo más habitual es que sean administradas por inyección, (aunque también hay medicamentos orales) y de ellas la administración por vía intramuscular es la más usada.


Se deben tener en cuenta ciertos aspectos por los cuales no se debe poner una vacuna, que son haber sufrido una reacción adversa grave a una dosis previa de la vacuna, o que exista una hipersensibilidad o una reacción alérgica grave a alguno de sus componentes. También existen otras contraindicaciones para la administración de las vacunas, pero de tipo temporal, como son una edad demasiado temprana (que varía según la vacuna), durante el embarazo (contraindicadas las vacunas de virus vivos), si se padece una inmunodeficiencia (son las que contienen gérmenes vivos las que no se deben administrar) y si se padece una enfermedad aguda en el momento de la administración (si hay fiebre se pospone la vacunación).

Existen calendarios de vacunación, que pautan el tipo, las dosis y el tiempo en el que se deben administrar las vacunas. Un ejemplo es el calendario de vacunación infantil de Galicia. En el cual se incluyen la vacuna de la hepatitis B, la hexavalente y pentavalente, la pneumo conjugada, la del meningococo-C, la triple vírica, la de la varicela y la Td, aunque a mayores está la del VPH pero sólo en mujeres.

Finalmente mencionar que hay situaciones especiales en la que se deben poner ciertas vacunas, como lo puede ser realizar un viaje ya sea de ocio o por trabajo. Estas medidas son debidas a que en otros países las enfermedades son más o menos frecuentes, al igual que existen otras diferentes, por lo que las vacunas que se necesitan dependen del destino. Por ejemplo, la vacuna más común en cualquier viaje es la de la fiebre amarilla.


La despedida

Me da mucha pena despedirme de todo. No sólo del hospital, de los pacientes, de las enfermeras (sólo algunas, para qué mentiros), sino también de la rutina a la que me estaba acostumbrando, porque se va creando un ambiente que empieza a formar parte de ti.
Haces parte de ti el terminar rápido de pasar controles y repartir la medicación para pasar visita con los médicos. Haces parte de ti los descansos en los que conocías más a tus compañeras, y ellas a ti, y pasaron de ser conocidas a ser amigas. Haces parte de ti los momentos de la mañana en los que no había nada que hacer y sometías al tercer grado a las enfermeras novatas sobre cómo llegaron hasta allí. Haces parte de ti el conocer los trapos sucios que existen entre enfermeras, supervisora y médicos. Haces parte de ti robar chucherías del armario del control. Haces parte de ti a esa gente, que viene y se va, y a los que se tienen que quedar más tiempo.
Haces parte de ti ser enfermera.

No sé cómo seré de aquí a unos años, no sé si cuando lleve diez o veinte años trabajando seguiré con las mismas ganas que ahora, pero ojalá sea así, porque disfrutar con lo que haces es lo más bonito que existe y ojalá todo el mundo pudiera disfrutar de este privilegio. 

Espero que este blog os haya servido para algo, y si no, que por lo menos os entretuvieseis leyendo nuestras historias. Me alegro de haber compartido con vosotros esta experiencia.

Gracias por todo y feliz navidad!



sábado, 19 de diciembre de 2015

Preventiva en consulta.

En preventiva también se encargan de detectar la tuberculosis, o por lo menos de detectar nuevos casos. Para hacerlo te mandan a la consulta del piso de arriba, y allá vas tú de un lado para otro, buscando la puerta que es y preguntando a cualquier alma caritativa que se te cruza en el camino. Lo intentas primero con gente de pijama uniformada, pero como casi no ves a nadie te tenes que resignar, bajar tu orgullo y preguntarle al primero que ves, a ver si por suerte alguien sabe el lugar.


La tuberculosis es según la OMS: Una enfermedad infecciosa y una de las principales causas de mortalidad a nivel mundial. Aunque parece una cosa terrible y muy grave, esta enfermedad es prevenible y curable. Se transmite a través del aire, cuando la persona infectada y contagiosa tose, estornuda o escupe; pero aunque una persona se infecte, la bacteria puede permanecer latente (inactiva) durante años. También es importante saber que las personas con mayor riesgo de enfermar de tuberculosis son los ancianos, los bebés y las personas inmunodeprimidas (VIH, quimioterapia, etc.).

En la consulta lo que se hace es el Mantoux y extracciones de sangre para el IGRA. Ambas son pruebas para detectar la tuberculosis. El Mantoux consiste en una inyección intradérmica de PPD, con la que se pretende detectar si la persona tuvo contacto con la bacteria que produce la tuberculosis, aunque en su defecto también puede dar reacción a las personas que pusieron la vacuna, llamada BCG. El IGRA es un análisis de sangre de la persona con riesgo de infección, una prueba mucho más exacta que el Mantoux.


Lo mejor de todo es cuando te dejan poner un Mantoux por primera vez, porque no sabes como se administra, y lo que haces es inclinar de más la aguja, por lo que en vez de intradérmica es subcutánea, y en ese momento quieres desaparecer. Tienes el consuelo de que a esa persona en particular le iba a dar negativo, según lo que te dice la enfermera que es la que tiene experiencia, así que, sin preocupaciones, aunque eso sí, la próxima vez tienes mucho más cuidado.


Peligro al volante

Estos últimos días de prácticas han sido muy intensos, parece como si los enfermos supieran que nos vamos y quisieran darnos más trabajo para tenernos allí más tiempo. Cosa que agradezco enormemente, porque yo tampoco me quería ir. Pero en esta entrada no voy a hablar de esto, lo voy a dejar para el final...
En esta entrada os voy a hablar de más motivos por los cuales ingresaron en la planta de NCR algunos de los pacientes nuevos que he tenido. 

Una de ellas es por traumatismos craneoencefálicos (TCE), por accidentes de tráfico principalmente. A causa del golpe el cráneo queda desfigurado y puede llegar a provocar daños graves en el encéfalo. Por eso, al llegar al hospital, es necesario que se les realice un TAC a los pacientes con TCE para detectar masas anormales como hematomas que son drenados para que no aumenten la presión intracraneal. Aproximadamente un tercio de los pacientes que sufren un TCE requieren de una craneotomía, que es una operación en la que se retira una parte del cráneo para poder acceder al encéfalo, y suele ser de urgencia.


Estos pacientes también pueden ser operados, una vez se detecta que no existen daños cerebrales, con una craneoplastia, que es la reconstrucción del cráneo desfigurado. A veces, si las piezas en las que se ha roto el cráneo son grandes puede reconstruirse utilizando parte de ellas, sin embargo cuando las piezas son muy pequeñas es necesario una reconstrucción total con otros biomateriales diferentes. 




En planta tenemos varios pacientes de estas características, y todos ellos tienen en común que es necesario la utilización de una sonda orogástrica, en lugar de nasogástrica (se introduce por la boca en lugar de por la nariz). Esto se debe a que debido a los daños craneales, acceder con una sonda a través de la nariz (que como supongo que algunos sabréis por anatomía, tiene huesitos muy delicados) es muy peligroso.

Otra operación que se les puede realizar a estos pacientes en el caso de que fuese preciso es una cirugía maxilofacial, que se trataría de la reconstrucción de la mandíbula, boca, dientes, cuello...

jueves, 17 de diciembre de 2015

Infecciones nosocomiales

Como dije en mi entrada anterior, la infección nosocomial es la infección contraída durante la estancia hospitalaria, pero no es el motivo del ingreso ni una causa secundaria de la patología por la que se ingresa. También es llamada infección intrahospitalaria, pero está demostrado que en la sanidad nos gusta darle vueltas a las cosas para que suenen raro pero que digan prácticamente lo mismo, ya que la palabra "nosocomial" viene del latín y significa "hospital de enfermos".

Lo normal es que sean las personas con el sistema inmunológico debilitado las que contraigan estas enfermedades, y el lugar en el que más infecciones de este tipo se producen es cuidados intensivos. También son destacables las especialidades quirúrgicas como práctica con la que también se pueden contraer porque conllevan mucho riesgo, ya sea por la mala esterilización del material, la mala asepsia del lugar, o la mayor exposición de la persona y del interior del cuerpo de esta.

Infecciones nosocomiales según localización


Algunos de los microorganismos infecciosos que pueden producirlas son:

-Bacterias:

  • Klebsiella pneumoniae: se transmite por el aire y produce infección de orina.
  • Escherichia coli: transmisión oral o fecal, produciendo colitis y/o fiebre alta.
  • Staphylococcus aureus: se transmite durante la convalecencia de la enfermedad, produciendo una infección de la piel.

-Hongos:

  • Candida albicans: también se transmite en la convalecencia, pero a diferencia del staphylococcus provoca problemas digestivos.
  • Aspergillus: se transmite en los lugares húmedos y provoca infección de oídos.

-Virus:

  • Rotavirus: Transmisible por vía oral o fecal y es el responsable de la gastroenteritis.

Gracias a todas las investigaciones y las medidas tomadas, cada año las infecciones nosocomiales disminuyen, mejorando así la calidad de los cuidados proporcionados a los pacientes.


Hongos, bacterias y demás bichillos

Las funciones de medicina preventiva son muchas y todas están encaminadas, como se pude deducir, a prevenir las enfermedades provocadas en los pacientes por la contaminación hospitalaria, que viene siendo controlar la ausencia de bacterias y hongos que pueden causar infecciones, vigilar el nivel que cloro presente en el agua, realizar el proceso de esterilización...

Parece una locura cuando te cuentan que un hombre vuelve a enfermar gravemente mientras está ingresado en el hospital, simplemente porque cogió un bolígrafo que alguien dejó en su mesilla y luego tosió y se llevó la mano a la boca en un intento de ser educado, pero suceden, y son las llamadas infecciones nosocomiales (infecciones contraídas durante la estancia hospitalaria y que no son el motivo de ingreso, ni secundarias a la patología por la que se ingresa). Aquí entonces la solución, como personas decentes que somos, está en limpiar concienzudamente el hospital y controlar sus niveles de bacterias, hongos y demás fauna.

Esta medición se realiza con unos aparatos que atrapan el aire y lo llevan hasta una placa que contiene hongos o bacterias, dependiendo de lo que se analice, favoreciendo así su multiplicación y cuantificación. Su colocación en la habitación del paciente, quirófano, o el sitio en el que se vaya a muestrear, es: una placa de bacterias y otra de hongos debajo de la salida del aire (rotulada luego con el nombre de "aire"), y una placa de bacterias y otra de hongos cerca del lugar en el que se encontrará habitualmente el paciente, que normalmente se sitúa en su mesilla (rotulada luego con el nombre de "paciente"). La duración de este proceso es de unos 10 minutos de funcionamiento, con el tiempo añadido que lleva colocar y recoger luego todo. Finalmente se registran las placas y se envían al laboratorio, en donde se pondrán en un lugar óptimo para su proliferación dentro de la placa. El resultado final se parece a esto:

       Placa con hongos                                  Placa con bacterias


Lo más gracioso de todo es cuando te mandan con la enfermera a hacer esta medición a una habitación de planta, de esas aisladas de las que escuchas hablar pero no sabías que realmente existían, y que resulta que llegas a la vez que el de mantenimiento que tiene que colocar el plástico que cubre la luz que se había roto. Obviamente no puedes hacer esta medición si la habitación contiene un mínimo de polvo o suciedad, ya que las bacterias y los hongos saldrían de la placa e inundarían el laboratorio. Luego te enteras que las enfermeras avisaron a mantenimiento a las 9 de la mañana, y no, no son las 9:05, son las 12:30 y el señor aún acaba de llegar, así que no te queda otra que recoger los cacharros del aire, dar media vuelta y volver a preventiva mientras les dices en planta que vuelves mañana y vas rezando para que la supervisora no se enfade porque, al fin y al cabo, no es culpa tuya ni tampoco del hospital.

martes, 15 de diciembre de 2015

Higiene bucal y aspiración de secreciones

Como os comentaba antes, hay cosas de nuestro trabajo que no son agradables. A lo largo de las prácticas, y de tu vida laboral si te dedicas a esto, verás a multitud de enfermeras de todo tipo: aquellas que evitan a toda costa realizar este tipo de cuidados a no ser que sea totalmente necesario, aquellas que disfrutan con su trabajo y se esmeran en todo lo que hacen, aquellas que aunque en la vida diaria no son demasiado agradables tratan muy bien a los pacientes, y al contrario, aquellas que son muy agradables pero pasan un poco en algunas cosas... de todo, vamos.
Hago esta introducción porque hay días que realizo ciertos cuidados y días en los que no, dependiendo de la enfermera que me toque o de si es necesario.

Una de las cosas que hacemos casi diariamente es limpiarles la boca y aspirar las secreciones a los pacientes en coma o que no se pueden valer por sí mismos, porque las secreciones se acumulan y ellos no son capaces de eliminarlas mediante tos o expectoración. En este momento en realidad sólo tengo a dos pacientes así. 

Para limpiarles la boca se utilizan gasas, una pinzas Kocher de plástico y clorhexidina especial para la boca, que viene siendo un enjuague bucal. Con las tijeras se sujeta la gasa previamente empapada en este líquido rojo y se pasa por los dientes, el paladar, la lengua... incluso en los labios, porque en los pacientes que tienen respirador estos se secan mucho y se forman pieles que quedan sueltas. A estos pacientes también se les echa vaselina para hidratar los labios y que no se resequen tanto.














La aspiración se hace a través de una máquina de aspiración que tienen los pacientes al lado de la cama. Este equipo está formado por un compresor que hace vacío, y que succiona hacia una botella de recogida. Tiene un manómetro con un regulador que indica la presión a la que succiona, y un tubo que se acopla al catéter de succión. Este catéter tiene un orificio de ventilación que se tiene que tapar con el dedo para que succione (sería más o menos como una aspiradora).


Si antes decíamos que poner un enema era desagradable por el olor, este proceso es desagradable por el sonido. Además de que muchas veces a estos pacientes les dan arcadas por la presencia del tubo en la garganta. 


Este es el catéter que se uniría a la máquina, con su orificio de ventilación
Imagen del Hospital Meixoeiro de Vigo
Imagen del Hospital Meixoeiro de Vigo

Pero qué suero tengo!

Estamos en la última semana de prácticas y que rápido se pasa el tiempo ahora... Acercándonos ya hacia el final de esta experiencia, puedo afirmar que una de las cosas de las que la mayoría acabaréis hasta las narices es purgar los sueros
Por las mañanas sólo suele hacerse para cargar la medicación necesaria, pero a veces, cuando tenemos tiempo libre, al igual que nuestros amigos del turno de tarde, solemos purgar varios pitufos (así se llaman también las bolsas de sueros), que quedan preparados por si hay alguna emergencia, para así ahorrar tiempo y trabajo a los que se ocupen del siguiente turno.

En los laboratorios de Fundamentos para la Enfermería probablemente os enseñen cómo hacerlo y os parecerá de lo más absurdo, y probablemente os lo llevaréis a vuestras casas al terminar, para hacer juego con la gran exposición de material robado que ya tendréis (realmente no os va a servir para nada, pero mola mucho tener cosas de hospital en casa).

Hay varios tipos de sueros, como por ejemplo:
  1. Los sueros con electrolitos: en los que encontramos el suero salino o fisiológico al 0'9%, que sirve para la hidratación y aumento del volumen sanguíneo; y el suero salino al 0'45%, que sirve para la dilución de la sangre.
  2. Los sueros glucosados: al 5% sirve para la hidratación y aporte de energía; al 10% es esencialmente para el aporte de energía en hipoglucemia leve; y al 30% es un gran aporte de energía en hipoglucemia severa.
  3. Sueros glucosalinos: al 0'2% y al 0'3%, para mantenimiento y rehidratación respectivamente.
Las bolsas de suero tienen dos aberturas en el inferior: una para inyectar la medicación con una aguja en el caso de que fuese necesario, y otra a la que se unen los sistemas de perfusión:


Bolsa de suero
+

Sistema de perfusión
=


Una vez unidos es cuando se purga. Simplemente consiste en dejar que el suero rellene el tubo hasta el final cerrando el sistema, deslizando hacia abajo el roller (la pieza azul que tiene el sistema), cuando comience a gotear, evitando que se pierda la menor cantidad posible de suero.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Bienvenidos a preventiva

Llega entonces el momento de probar lo que es "medicina preventiva", ese lugar al que tuviste que ir tu primer día de prácticas para que luego os distribuyeran a otro completamente diferente. Ya tienes una idea de donde queda, pero aún así, tienes que pararte a preguntar, porque no está en tu querido pasillo que ya más o menos conoces de las consultas externas, ni pasaste por allí en tu semana de ir y venir de visitas con la enfermera.

Vas con miedo, mucho miedo de lo que puede ser. El nombre ya te lo dice casi todo: preventiva. Te imaginas que eso está lleno de protocolos, de reglas, de hacer cada cosa en su debido momento y no saltarte ningún paso, porque eso podría suponer una epidemia mundial.


En cuanto llegas te mandan firmar, y ves que tus miedo se van haciendo realidad, todo tiene su pautas. y su organización. Luego te dicen que tienes que leer esto y lo otro, y aquello también, que luego un día te mandarán primero a un sitio y después vuelves y vas con esa enfermera que acaba de pasar cargada con cosas para que veas lo que hace y como se hace. Y claro, tú, una pobre ingenua, crees que no dará tiempo a todo, porque 5 días no dan para tantas cosas...mentira. Vas de un lado a otro y el mismo día puedes llegar a hacer 3 o 4 cosas diferentes, pero da tiempo a todo.

Y sí, cada cosa tiene su técnica y sus protocolos, pero no son tan difíciles como creías. Está claro que no recordarás todos a la primera y que habrá alguna cosa que se te quede atrás, pero de momento la epidemia mundial puede esperar, no serás tú quién la provoque. Será más el olvidarte de poner los guantes y que te lo tenga que recordar el enfermero, o cosas tan simples como no dejar preparado el esparadrapo antes de poner una vacuna y le tengas que pedir al paciente que sujete el algodón mientras lo coges después. Pero después de unas cuantas veces no se te vuelve a olvidar.

Visita a la UCI

Otro agotador día que tienes que madrugar, caminar mientras el viento helado te congela poco a poco, y llegar a la consulta en la que no tendrás muchos que hacer. Sin embargo ese día, una de las visitas previstas es a la UCI de neonatos, así que vas con más ansias y de mejor humor.

Entrar en pediatría es un mundo aparte, las paredes están todas decoradas con dibujos, personajes de disney, animales y demás. Por lo que la estancia de esos niños se hace mucho más agradable, haciendo más sencillo el trabajo de una enfermera, de un médico, etc. Pero no solo ayuda por el menor número de quejas y gritos, uno también se contagia de la alegría que existe en esa planta, y todo se hace más llevadero.

La parte de la UCI sin embargo no es tan alegre, ya que llegas a ver niños y bebés en estado crítico. Sin duda lo peor de todo es llegar al lugar y ver esas cunas cerradas y minúsculas, con los cuerpos también minúsculos de los recién nacidos, y allí es a donde nos dirigíamos.


En este caso, el bebé estaba recién operado debido a una gastroquisis, enfermedad en la cual existe un orificio en la pared abdominal, que provoca la salida de los intestinos (en algunos casos también del estómago) hacia el exterior. Es un defecto congénito, es decir, que ya existe en el nacimiento, pero no genético, así que no se transmite de padres a hijos. Hay factores que influyen en la aparición de esta patología, como son ser madre adolescente, los embarazos de alto riesgo (abuso de drogas, el tabaco, las infecciones durante el embarazo...), en general podemos resumirlo en los embarazos que favorecen el bajo peso del bebé en el nacimiento.

Esta patología es muy similar a la onfalocele, siendo la diferencia que en esta última los intestinos salen al exterior pero están recubiertos por una membrana. Es menos frecuente que la gastroquisis.

En este gráfico se muestra una estimación que nos muestra la diferencia de casos entre una enfermedad en otra. El estudio fue realizado en Estados Unidos entre los años 2004 y 2006. 

Drenajes ventriculares

¡Último lunes por fin! 
Hoy os voy a hablar un poco acerca de los drenajes ventriculares. Varios de los pacientes a los que atiendo tienen un drenaje ventricular, y el otro día, nos contó una enfermera porque nosotras no estábamos, tuvieron que cambiar uno de urgencia en la propia habitación porque el drenaje estaba fallando y el paciente estaba a punto de entrar en coma.

Los drenajes ventriculares externos se utilizan para monitorizar la PIC (presión intracraneal), es decir, conocer de manera continua su valor, estimar el estado cerebral... y para el drenaje de líquido cefalorraquídeo (LCR).
Un aumento del LCR provoca un aumento de la presión intracraneal, por eso es importante drenarlo, ya que supone una gran amenaza para pacientes con este tipo de problemas. La derivación externa es una solución temporal, hasta que se pueda retirar o colocar una derivación interna definitiva.


Lo que tenemos que tener en cuenta en los cuidados de enfermería de este tipo de sistemas es:
  • Mantener al paciente en decúbito supino (boca arriba) con la cabecera de la cama a 25-30º (excepto que esté contraindicado), evitando flexiones laterales del cuello para mejorar el retorno venoso.
  • Mantener el cero del depósito colector a la altura de la oreja (esto es algo en lo que inciden mucho).
  • Manipular el dispositivo lo menos posible y de la manera más aséptica posible.
  • Cerrar el drenaje cuando el paciente se quiera incorporar o cambie de posición (para comer, sentarse...) y volver a conectarlo después y colocarlo de nuevo a la altura del pabellón auditivo (sin embargo, el consejo que te dan todas las enfermeras es: si no estás segura, mejor no lo toques y llama a alguien que sepa).
  • Vigilar el drenaje y hacer las curas que precise.


domingo, 13 de diciembre de 2015

Administración de medicamentos

Las vías para administrar un fármaco pueden ser indirectas (oral, rectal, inhalatoria o tópica; piel, ótica, nasal, oftálmica...) o directas por vía parenteral (intradérmica, subcutánea, intramuscular, intravenosa, intracardíaca...).


La vía parenteral consiste en la administración del fármaco por inyección a través de la piel, por lo cual existen diferentes niveles. 


  1. Intradérmica: administración de un fármaco en la dermis. 
    • Efecto local. Absorción muy lenta y suele ser dolorosa. 
    • Zonas: Cara interna del antebrazo, región superior del tórax, región escapular...
    • El fármaco debe ser fluido y la dosis pequeña.
    • Jeringa 1/2-1ml y aguja de bisel corto (siempre hacia arriba para pinchar).
    • Ángulo de incidencia de 0º a 15º. Formación de habón dérmico. 
  2. Subcutánea: administración del fármaco en el tejido subcutáneo.
    • Su absorción es lenta pero menos dolorosa que la intradérmica.
    • Zonas: región abdominal, cara anterior y lateral del muslo, cara externa del brazo, región escapular.
    • Fármacos isotónicos, no irritantes, solubles y no viscosos.
    • Jeringa 1-2ml, aguja 12/4....20/5. Cogemos un pellizco de la zona donde se va a insertar la aguja y pinchamos con un ángulo de incidencia de 45º.
    • Si es administración de heparina de bajo peso molecular, entonces pincharemos con un ángulo de incidencia de 90º.

  3. Intramuscular: administración de un fármaco en el músculo.
    • Su absorción es más rápida que la subcutánea y es dolorosa dependiendo del fármaco. 
    • Zonas: cuadrante superior externo del glúteo dorsal generalmente, vasto externo del muslo, recto anterior o deltoides.
    • Jeringa de 1-5ml y la aguja va a depender de si el paciente es un niño o un adulto, si es delgado o grueso, si el fármaco es más o menos soluble... 
    • Se introduce la aguja rápidamente con un ángulo de 90º de incidencia. Es imprescindible aspirar y continuar haciéndolo mientras realizamos la administración si se cree necesario. Por último, retiramos la aguja con seguridad y rapidez.
  4. Intravenosa: administración de fármacos y fluidos compatibles con la vía intravenosa al torrente circulatorio. 
    • Se trata de una técnica aséptica de absorción inmediata y con un efecto sistémico y rápido, siendo poco dolorosa. 
    • Zonas: cualquier vena del brazo, mano, pie...
    • Las agujas pueden ser: catéteres periféricos cortos (palominta, cánula venosa), catéteres periféricos de longitud media o catéteres centrales de inserción en yugular/subclavia o inserción periférica (largos).
    • https://www.youtube.com/watch?v=Qrx-vYJ1454 En el minuto 1:26 de este vídeo podréis ver con todo detalle cómo se realiza.

Residuos sanitarios. Clasificación.

Hoy vamos a hablar de los diferentes contenedores que puede llegar a haber en un hospital. No, no son para tirar las cosas en el cubo que más te guste, cada uno tiene su función. 

Los residuos sanitarios son los generados en cualquier establecimiento o servicio en el que se desarrollen actividades de atención a la salud humana. La clasificación de dichos residuos es la siguiente: 

  1. Clase I. Residuos sólidos urbanos (RSU): no plantean exigencias especiales en su gestión.
    • Cartón, papel, residuos de cocinas, bares, comedores y aquellos procedentes de pacientes no infecciosos. 
  2. Clase II. Residuos sanitarios asimilables a urbanos (RSAU): necesitan medidas de prevención en su manipulación, recogida, almacenamiento y transporte, solo en el ámbito sanitario. 
    • Material de curas, yesos, ropa, secreciones y excreciones, material contaminado con sangre de un solo uso, bolsas vacías de orina, sondas vesicales, nasogástricas...
  3. Clase III. Residuos sanitarios biológicos especiales (RSBE): necesitan medidas de prevención en su manipulación, recogida, almacenamiento y transporte, tanto fuera como dentro del centro sanitario, ya que puede acarrear riesgos para la salud pública y laboral.
    • Clase III A: infecciosos, cultivos y reservas de agentes infecciosos, residuos de animales infecciosos o inoculados con agentes infecciosos, filtros de diálisis de pacientes portadores de VIH/SIDA y de hepatitis B, C, líquidos corporales, sangre y hemoderivados, residuos cortantes y punzantes.
    • Clase III B: residuos anatómicos humanos sin entidad, residuos procedentes de la actividad sanitaria de pacientes afectados por la enfermedad de Creutzfedt-Jacob o de sus variantes, residuos citostáticos...
  4. Clase IV. Residuos tipificados en normativas singulares: su gestión requiere un tratamiento especial desde el punto de vista higiénico y medioambiental.
    • Residuos químicos, radiológicos, de laboratorios, medicamentos caducados, productos veterinarios, cadáveres y restos anatómicos con entidad, aceites minerales y sintéticos...

Los residuos de los grupos II y III deben recogerse en bolsas/recipientes que cumplan las siguientes características:
  • Opacidad
  • Estanqueidad total
  • Asepsia en su exterior
  • Resistentes
  • Cierre hermético
  • Volumen no superior a 70L
Los residuos del grupo I deben tirarse en bolsas negras. 
Los del grupo II, en bolsas verdes.
Los del grupo III, en contenedores rígidos de color amarillo. 
Por último, los del grupo IV, en contenedores rígidos de color azul. 


Fuentes: