domingo, 20 de diciembre de 2015

Otras formas de comer

Siempre nos dijeron desde pequeños que hay que comer con cuchillo y tenedor (o en tal caso cuchara) y no con las manos, pero os traigo aquí una nueva forma de alimentación, mucho más fácil y rápida (lo de cómoda ya no puedo decirlo): la sonda nasogástrica.
Como bien os explica el vídeo, el material necesario es: 
- Una sonda
- Lubricante
- Agua
- Jeringa y fonendo
- Guantes y esparadrapo
- Solución fisiológica

Con el paciente erguido, se mide la sonda desde la nariz, pasando por detrás de oreja y hasta el apéndice xifoides. Entonces hacemos una marca ahí. Lubricamos la sonda y empezamos a introducir. Mandamos al paciente que vaya tragando (saliva, agua...) para ayudar el paso de la sonda por el esófago. Una vez llegamos a la marca, colocamos el fonendo en el apéndice xifoides y con la jeringa introducimos aire. Si se escucha como un gorgoteo, es que está bien situada, sino hay que volver a intentar introducir la sonda. En el caso de que ya estuviera ahí, fijamos la sonda y la conectamos al sistema de alimentación.



Hablemos de vacunas

Para terminar hablando de preventiva, me gustaría hablar un poco del tema de las vacunas, así que, por no varíar, la OMS dice que se entiende por vacuna cualquier preparación destinada a generar imunidad contra una enfermedad estimulando la producción de anticuerpos. Lo más habitual es que sean administradas por inyección, (aunque también hay medicamentos orales) y de ellas la administración por vía intramuscular es la más usada.


Se deben tener en cuenta ciertos aspectos por los cuales no se debe poner una vacuna, que son haber sufrido una reacción adversa grave a una dosis previa de la vacuna, o que exista una hipersensibilidad o una reacción alérgica grave a alguno de sus componentes. También existen otras contraindicaciones para la administración de las vacunas, pero de tipo temporal, como son una edad demasiado temprana (que varía según la vacuna), durante el embarazo (contraindicadas las vacunas de virus vivos), si se padece una inmunodeficiencia (son las que contienen gérmenes vivos las que no se deben administrar) y si se padece una enfermedad aguda en el momento de la administración (si hay fiebre se pospone la vacunación).

Existen calendarios de vacunación, que pautan el tipo, las dosis y el tiempo en el que se deben administrar las vacunas. Un ejemplo es el calendario de vacunación infantil de Galicia. En el cual se incluyen la vacuna de la hepatitis B, la hexavalente y pentavalente, la pneumo conjugada, la del meningococo-C, la triple vírica, la de la varicela y la Td, aunque a mayores está la del VPH pero sólo en mujeres.

Finalmente mencionar que hay situaciones especiales en la que se deben poner ciertas vacunas, como lo puede ser realizar un viaje ya sea de ocio o por trabajo. Estas medidas son debidas a que en otros países las enfermedades son más o menos frecuentes, al igual que existen otras diferentes, por lo que las vacunas que se necesitan dependen del destino. Por ejemplo, la vacuna más común en cualquier viaje es la de la fiebre amarilla.


La despedida

Me da mucha pena despedirme de todo. No sólo del hospital, de los pacientes, de las enfermeras (sólo algunas, para qué mentiros), sino también de la rutina a la que me estaba acostumbrando, porque se va creando un ambiente que empieza a formar parte de ti.
Haces parte de ti el terminar rápido de pasar controles y repartir la medicación para pasar visita con los médicos. Haces parte de ti los descansos en los que conocías más a tus compañeras, y ellas a ti, y pasaron de ser conocidas a ser amigas. Haces parte de ti los momentos de la mañana en los que no había nada que hacer y sometías al tercer grado a las enfermeras novatas sobre cómo llegaron hasta allí. Haces parte de ti el conocer los trapos sucios que existen entre enfermeras, supervisora y médicos. Haces parte de ti robar chucherías del armario del control. Haces parte de ti a esa gente, que viene y se va, y a los que se tienen que quedar más tiempo.
Haces parte de ti ser enfermera.

No sé cómo seré de aquí a unos años, no sé si cuando lleve diez o veinte años trabajando seguiré con las mismas ganas que ahora, pero ojalá sea así, porque disfrutar con lo que haces es lo más bonito que existe y ojalá todo el mundo pudiera disfrutar de este privilegio. 

Espero que este blog os haya servido para algo, y si no, que por lo menos os entretuvieseis leyendo nuestras historias. Me alegro de haber compartido con vosotros esta experiencia.

Gracias por todo y feliz navidad!



El arte de las gasometrías

Como he podido comprobar a lo largo de este mes, muchas personas no saben exactamente qué es una gasometría. 

La gasometría sirve para medir la cantidad de oxígeno y dióxido de carbono que hay en la sangre, así como su acidez. 

Para explicaros la técnica os presento este vídeo, en el que se puede ver perfectamente como la sangre parece que asciendo al ritmo de latidos de un corazón:




Solamente hay que encontrar el pulso y pinchar sobre él, con el bisel hacia arriba siempre. Cabe añadir que suele ser una técnica cruenta. 

Últimos días ajetreados (parte 2)

Una de las cosas que más me han gustado de las prácticas es que cada día, a pesar de tener planificado lo que tienes que hacer, siempre ocurre algo inesperado. Nunca un día es igual al anterior. A veces crees que te toca una enfermera y resulta que se cambia el turno con otra, y puede parecer una tontería, pero la enfermera que te toque influye mucho en cómo pasas la mañana, os lo puedo asegurar... Un día pasas los controles sin ninguna incidencia, pero al siguiente han desaparecido los termómetros, el tensiómetro se te queda sin batería y tienes a tres personas aisladas a las que hay que pasar los controles a la antigua usanza, como nos enseñan en clase, midiendo la sistólica y la diastólica con un fonendo...
Tampoco sabes si un paciente va a estar tranquilo o te va a dar un poco la lata, a veces timbran por todo y acabas saturado, pero otras veces no es culpa suya si la vía periférica no va bien o si no consiguen orinar y hay que sondarlos, aunque a algunas enfermeras parece que les molesta. Yo la verdad no entiendo porqué, si es lo más divertido que se hace en toda la mañana, pero bueno, supongo que después de 20 años se divierten más tomando un café.

Sinceramente creo que podría enumerar todas y cada una de las cosas que hago por la mañana y decir que son interesantes. Incluso escribir los comentarios en el GACELA es interesante. Creo que no os he hablado de esto cuando hablé del GACELA: los comentarios se escriben hacia el final de la mañana y se anota cómo ha pasado la mañana cada paciente, en la mayoría no hay incidencias y se escribe más o menos esto: "Afebril, constantes normales, PBA negativa (la PBA es la afección pseudobulbar, que es cuando un paciente rie o llora involuntaria e incontrolablemente; nunca la he visto positiva), neurológicamente igual, se le da la medicación pautada, pasa bien la mañana, paseando". A mayores pueden ocurrir incidencias que también hay que dejar reflejadas aquí: "Baja a realizar un TAC; se le retira sonda vesical, pendiente de orinar; refiere mucho dolor; se le realiza hemocultivo y muestra de orina, pendientes de resultado de laboratorio; etc."
Normalmente los escribimos nosotras mientras ellas nos dictan porque solemos escribir algo más rápido, pero tan ocupada estuve estos últimos días que lo hizo mi enfermera sola mientras yo andaba por ahí dando vueltas.

(Soy fan de este GIF)
En definitiva, un consejo que os puedo dar es que aprovechéis las prácticas al máximo.